Cómo no actuar en una crisis alimentaria

Durante semanas hemos asistido atónitos a una sucesión de hechos y declaraciones que nos hacen reafirmarnos en la necesidad de saber gestionar una crisis alimentaria de manera rápida y eficaz.

Una crisis alimentaria comienza, entre otras, con una notificación por parte de la autoridad sanitaria, una queja o reclamación. Una vez comunicado se inicia la investigación para averiguar si es procedente y el origen, este paso debe ser lo más rápido posible para activar el sistema de trazabilidad, bloqueando en un primer momento la mercancía en el lugar que se encuentre. Evaluamos las etapas con el caso de la carne mechada contaminada con Listeria monocytogenes.

La listeriosis es una enfermedad de obligada notificación desde 2015, cuándo un médico la detecta se debe informar, de esta forma se conoce el número de afectados y la distribución. La notificación está pensada para evitar un brote, pero hemos podido comprobar que a pesar de ser una mejora del sistema no ha sido suficiente.

Julio 2019 - El inicio de la crisis

El inicio se produce tras un aumento de la notificación de los casos de listeria en Andalucía. En la última quincena de julio se detectaron 12 casos de listeriosis en distintas localidades de Sevilla y 4 en Huelva, en Sevilla mensualmente suele haber entre 4 y 7 casos. Tras emitirse un aviso a las distintas provincias andaluzas, el 28/07/2019 en una comida familiar se intoxican nueve adultos de las trece personas presentes, comenzando la investigación.

La investigación del origen

Ante un aumento elevado, entran en juego los epidemiólogos, dependientes de la Junta de Andalucía. Su labor es investigar mediante entrevistas personales a todos los afectados el posible punto en común. Es decir, qué alimentos o en qué restaurante han comido todos. Cuando se trata de grupos intoxicados con vínculos, facilita la investigación, ya que la incubación de listeriosis puede variar, debiendo detallar todo lo consumido durante esos días. Hasta el 5 de agosto no sé focaliza el brote en la carne mechada.

Confirmación del origen del brote

Fallos en la toma de muestras

En Pilas (Sevilla) se inicia la toma de muestras de dos carnes mechadas (marca “La Mechá” y una fábrica en Málaga) por parte de la autoridad competente, el inspector del Distrito Sanitario Aljarafe Sevilla Norte. Las muestras van cerradas con un precinto de plástico inviolable e identificadas, siendo remitidas al Laboratorio Municipal de Sevilla. Ahí empieza uno de los mayores errores de esta crisis, la trazabilidad de la muestra no es correcta, se han cruzado los datos de ambas. Entre los días 9 y13 de agosto se suceden las llamadas entre el Distrito Sanitario y el Laboratorio Municipal. La carne mechada positiva en listeria según su descripción es a la pimienta y finas hierbas, correspondiente a una fábrica malagueña (marca distinta a “La Mechá”), pero en las encuestas epidemiológicas de los afectados no se menciona que la carne mechada sea de finas hierbas y pimienta.

El 15 de agosto se inicia la alerta sanitaria entre un cruce de acusaciones entre la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Se comunica a AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) a través de Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) 24 horas después de confirmar el origen. En el Ayuntamiento del Coronil a 24 de agosto sigue pidiendo explicaciones de cómo actuar ante el brote, en la feria celebrada entre el 15 y el 17 de agosto en su localidad se sirvió carne mechada contaminada, estando la alerta activa. Demostrando cómo no se debe politizar una crisis.

Retirada y recuperación

La importancia de un sistema de trazabilidad

Todas las empresas alimentarias, desde una fábrica hasta un restaurante, deben tener un sistema de trazabilidad desde el año 2002(Reglamento 178/2002), que permita una retirada y recuperación eficaz. Debido a los errores con las muestras oficiales, la localización del producto afectado se retrasa 5 días. Una vez confirmado el brote de Listeria, se inicia la alerta, pero se hace con un producto equivocado, el día 10 de agosto, tras la identificación errónea de la muestra, la empresa de Málaga, es capaz de probar en un día que su producto no es el contaminado, gracias a un adecuado sistema de gestión de la calidad y seguridad alimentaria.

Paralización de los productos a la empresa MAGRUDIS

El día 14 de agosto se le comunica a la empresa MAGRUDIS (propietario de la marca “La Mechá”) la paralización de sus productos.

En un sistema eficaz de trazabilidad, en menos de 4 horas se tendría que haber conocido dónde estaba distribuido el producto, con el fin de bloquear esa mercancía.

 El Consejero de Seguridad de Andalucía, Jesús Aguirre, el 16 de agosto comunica que ya no hay productos en el mercado, es corregido de inmediato a través de los consumidores con fotos de productos disponibles en comercios, hecho que provoca alarma social por el desconcierto ante la incongruencia.

Si algo ha quedado claro en esta crisis es la importancia de la trazabilidad, un ejercicio de retirada implica un balance de masas, en el que se localizan todas las unidades fabricadas, pudiendo estar distribuidas o almacenadas. No se puede dar por cerrada una crisis cuando no han sido localizadas y mucho menos comunicarlo.

El día 23 agosto aún sigue la carne mechada en el mercado al no haberse realizado la trazabilidad de los productos comercializados bajo otra marca, “Comercial Martínez León”. La Autoridad competente recibe la noticia a través de un afectado y no a través de la trazabilidad de la empresa, pese a que como según las declaraciones del Consejero de Sanidad y Familia, “la empresa ha colaborado en todo momento”. El producto está mal etiquetado no pudiendo relacionarse con la fábrica MAGRUDIS, pero hasta 11 días después del inicio del brote, no se muestran imágenes de ese producto, si un consumidor lo tenía en casa no podía haberlo detectado.

Para complicar más la retirada, la empresa Comercial Martínez León está cerrada por vacaciones y la autoridad competente tarda dos días en poder acceder a las instalaciones. ¿Sería conveniente obligar a disponer de un responsable de crisis alimentaria localizable las 24 horas? Como ya hacen las normas de certificación IFS y BRC.

Comunicación

La empresa además de la gestión interna, debe realizar una adecuada comunicación con fin de evitar mayor alarma social, debiendo existir colaboración clara y coordinación entre todos los implicados. En un adecuado sistema de calidad, el protocolo de actuación ante una crisis está diseñado, incluyendo entre otros aspectos, responsabilidades dentro de la empresa, modelos de comunicado y lista de contactos de emergencia.

Los mensajes deben se tranquilizadores y claros, existiendo coordinación entre los implicados. Seis días después de la declaración de la alerta hemos escuchado declaraciones del Consejero de Salud y Familias en las que no saben el foco, pero deciden paralizar todos los productos de MAGRUDIS, a su vez el portavoz del gabinete técnico de su gobierno pide que no se acuda a urgencias si no se ha consumido la carne mechada, porque es el único producto contaminado y no hay contaminación cruzada. Al día siguiente dos productos más de MAGRUDIS dan positivo en Listeria.

Uno de los pilares en la gestión de la crisis es la realización de comunicados a los medios y autoridades sanitarias, con el fin de evitar la alarma social y organizar una retirada o recuperación efectiva.

La empresa MAGRUDIS no incluyó ninguna alerta en su web y su primer comunicado se produce el 25 de agosto, diez días después del inicio de la crisis, en el que no detallan las medidas adoptadas sino lo que implica esta crisis para la empresa “…todo esto va a suponer la ruina del negocio…” y justificaciones sin evidencias, habla de análisis de laboratorio, pero sin indicar en qué laboratorio, o el número de informe… Su comunicado lo único que genera es mayor incertidumbre.

El día 29 de agosto los técnicos del Ayuntamiento de Sevilla descubren que se ha ocultado por parte de MAGRUDIS más productos iniciándose una denuncia ante la fiscalía por falta de cooperación y ocultación de pruebas.

Ante una alerta sanitaria, lo más importante es la celeridad en la reacción, tanto la industria como la autoridad competente tienen que iniciar inmediatamente la búsqueda del foco origen. MAGRUDIS toma muestras tras iniciarse la alerta, pero en su muestreo no es capaz de detectar el origen, ¿Los parámetros obligatorios por legislación tendrían que ser realizados por laboratorios acreditados en ISO 17025? Los análisis tomados por la autoridad sanitaria dan positivo en un mechador y carro de horno, siendo más preocupante ya que indica que la contaminación está extendida por las instalaciones ante una inadecuada limpieza y desinfección.

Reflexiones

Nadie tiene dudas de que ha habido fallos en esta gestión, pero ha transcendido a la política, y ya solo preocupa a qué institución echar la culpa para que no salpique al resto, cuando lo necesario es realizar un adecuado análisis de causas entre todas las partes implicadas. El Reglamento 2073/2005 fija el mínimo a analizar, pero no la frecuencia en productos cárnicos ¿se debería fijar como se ha hecho con preparados cárnicos al tratarse de productos de alto riesgo? ¿Cómo puede haber en el mercado productos mal etiquetados en los que no se puede identificar ni el responsable social, ni ingredientes o el marcado sanitario (obligatorio en productos de origen animal)

¿Cómo se puede obtener el registro sanitario o una certificación ISO 9001 sin disponer de licencia de actividad?

Ante una crisis alimentaria, ¿qué institución es la responsable de la comunicación? ¿En el protocolo de crisis se tratan las distintas competencias, aunque sean de otro partido político? ¿Se puede dar por válido un sistema de trazabilidad a base de albaranes, sin registros informáticos que faciliten la localización?

Los profesionales de seguridad alimentaria nos enfrentamos día a día a comentarios “si nunca ha pasado nada”, “cada vez nos exigen más”, “¿para qué tanto análisis?” “ya no saben que pedir”, pero llega un día en que las excusas no sirven. El impacto que supone una crisis así afecta no solo a la marca sino a todo el sector, minando la confianza del consumidor en la industria alimentaria.

Desde Intercoop Consultoría trabajamos día a día en la implantación de normas de calidad que aseguren la seguridad alimentaria, formando a los clientes en la importancia de una adecuada implantación, no solo por cumplir la normativa y requisitos, sino para establecer una cultura de calidad.

Marta Bonfil

Mª Ángeles Lledó

Manuela Batista

By | 2019-09-09T10:36:05+00:00 septiembre 6th, 2019|calidad|0 Comments

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