Incidencias durante las vacaciones

Estando cercano el período estival, época que identificamos con las vacaciones, y continuando con el anterior post del departamento laboral, queremos informaros de cómo tratar las posibles incidencias que afectan a las mismas, así como la caducidad del derecho a su disfrute:

Los tribunales han venido interpretando que las vacaciones deben disfrutarse dentro del año al que correspondan. El derecho caducaría, por tanto, el 31 de diciembre de cada año, prohibiéndose, con carácter general y salvo pacto en contrario, su acumulación en años sucesivos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el legislador permite posponer su disfrute, superando el plazo de caducidad de un año en los siguientes supuestos (artículo 38 Estatuto de los Trabajadores):

.- Cuando el periodo de vacaciones fijado en el calendario de vacaciones de la empresa coincida en el tiempo con una incapacidad temporal derivada del embarazo, el parto, la lactancia natural o con el periodo de suspensión del contrato de trabajo por cuidado de menor de doce meses, adopción, guarda o acogimiento, o riesgo por embarazo o lactancia natural, se tendrá derecho a disfrutar las vacaciones en fecha distinta a la de la incapacidad temporal o a la del disfrute del permiso que por aplicación de dicho precepto le correspondiera, al finalizar el periodo de suspensión, aunque haya terminado el año natural a que correspondan.

.- En el supuesto de que el periodo de vacaciones coincida con una incapacidad temporal por contingencias distintas a las señaladas en el párrafo anterior que imposibilite a la persona trabajadora disfrutarlas, total o parcialmente, durante el año natural a que corresponden, esta podrá hacerlo una vez finalice su incapacidad y siempre que no hayan transcurrido más de dieciocho meses a partir del final del año en que se hayan originado.

Excepcionalmente, los tribunales (véase Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria 20-2-91, EDJ 22741) han admitido el derecho a disfrutar las vacaciones  más allá del año en un caso en que la persona trabajadora fue suspendida disciplinariamente de empleo y sueldo en el mes de octubre estando pendiente de disfrutar una parte de vacaciones y la sentencia anulatoria de dicha suspensión se dictó en marzo del año siguiente.

En esta materia es importante tener en cuenta que las situaciones de permisos retribuidos que suceden durante las vacaciones, salvo convenio colectivo o pacto en contario, se entiende que no prorrogan la duración de las vacaciones.

Finalmente, señalar que el derecho al disfrute de las vacaciones no puede ser sustituido por una indemnización o compensación dineraria, salvo en el caso de extinción de la relación laboral por no poder disfrutarse las mismas.

¿Puede un empleado/a trabajar en otra empresa durante las vacaciones?

Otra cuestión que ha venido generando dudas, tanto doctrinales como jurisprudenciales, es la posibilidad de trabajar para otra empresa durante el período vacacional, máxime cuando no puede hacerse en aquélla donde se ha generado el derecho.

El artículo 38.1 del Estatuto de los Trabajadores, regulador de la materia, establece que “El periodo de vacaciones anuales retribuidas, no sustituible por compensación económica, será el pactado en convenio colectivo o contrato individual. En ningún caso la duración será inferior a treinta días naturales”.

Por lo tanto, del citado precepto se infiere la imposibilidad de prestar servicios para el mismo empresario durante el período de vacaciones pero nada dice si la prestación de los mismos es para otra empresa.

Este tema fue abordado por el Tribunal Constitucional, Sala 1ª, en su Sentencia de 27 de octubre de 2003, resolviendo en favor del trabajador el recurso de amparo interpuesto contra las sentencias del Juzgado de lo Social nº 4 de Murcia  y del Tribunal Superior de Justicia de dicha Comunidad, que consideraron la prestación de servicios para otro empresario durante las vacaciones anuales retribuidas como causa de despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual, al considerar incumplido el deber de descanso para reponer fuerzas en bien propio y de la empresa.

La Sentencia del TC considera en sus fundamentos de derecho que, desde sus orígenes, la legislación sobre el contrato de trabajo es limitativa del poder empresarial que, a causa de ella, dejo de ser absoluto. Es más ni la Ley del Contrato de Trabajo de 1931 ni la de 1944 vincularon la realización de trabajos durante las vacaciones con la ruptura del vínculo jurídico contractual, limitándose a sancionar dicha conducta con la obligación de reintegrar la remuneración percibida durante las vacaciones. La sanción, en consecuencia, no alcanzaba al despido del trabajador salvo que concurriese alguna otra causa como la competencia desleal.

La conclusión del TC es que la dignidad de la persona trabajadora quedaría severamente limitada si se admitiese el control omnímodo del empresario sobre su persona durante las vacaciones, permitiéndosele únicamente dedicar las mismas al descanso para estar en plenitud de energías y fuerzas a su finalización.

Por consiguiente, desde un punto de vista legal, la persona trabajadora puede trabajar en otra empresa durante sus vacaciones pero no para la propia, toda vez que es un derecho irrenunciable que no puede sustituirse por compensaciones económicas.

Para más información, podéis contactar con el departamento jurídico:

Magda Bausá

Vicente Moliner

By | 2019-06-10T09:14:55+00:00 junio 10th, 2019|asesoria juridica|0 Comments

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